Satanismo de altura

La crisis del fin del milenio hizo que se mostrasen ante la opinión pública gran número de mensajeros apocalípticos que parecían rendir culto a fuerzas culturalmente clasificadas como oscuras. Pero este tipo de cultos siempre han estado ahí. Este documental revisará las creencias vinculadas al satanismo a partir de una revisión histórica del fenómeno. También nos centraremos en siniestros casos acaecidos en la actualidad en los cuales el culto al diablo está relacionado con delitos de sangre. Personas que han escapado de sectas satánicas nos ofrecerán su impactante testimonio.

María Jesús Casado traductora de Benjamin Fulford en España nos visita al canal para hablar sobre el Satanismo de las Élites donde ofrecerá unos datos sobre el origen de estos rituales que confirman el poder babilónico hasta la actualidad, los rituales de sangre son parte de su historia para mantener su linaje en el planeta tierra, varias informaciones apuntan que estos criptogrupos utilizan un tablero para diseñar crímenes con el mismo mecanismo de siempre.

Imagen de Marina Abramovic, artista especializada en performances satánicas. / Vogue

  Satanismo y Pedofilia en las Élites

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NUEVO ORDEN MUNDIAL

 

NUEVO ORDEN MUNDIAL


Muchos de los estados actuales se autodenominan «democracias»: gobierno en el que el pueblo es soberano.


Sin embargo, la soberanía del pueblo se limita a marcar, cada pocos años, una cruz en una papeleta, señalando unos nombres de entre otros, que le son propuestos. Nos han hecho creer que la democracia es ese simple gesto.


Nuestro sistema, NO ES UNA DEMOCRACIA. Es un sistema social de jerarquía global, sostenido por una minoría para dominar a una mayoría.


En
esta
jerarquía, unos
pocos, situados en
la cima de la Pirámide
del Poder, imponen sus leyes.
Se arrogan unos derechos que nos han
usurpado a todos los demás. Son los grandes
capos de la banca y la industria. Han acaparado más dinero
que nadie, y a través de él ejercen el control sobre seres humanos y recursos


Se valen de los gobiernos («democráticos» o «dictatoriales», de «derechas» o de «izquierdas»), que les sirven, y con quiénes comparten porciones del poder. Los gobiernos son los asalariados directos de la gran banca y la industria multinacional.


Las autoridades son un artificio pensado para responder a necesidades creadas artificialmente: seguridad y protección. Son una herramienta de usurpación del poder por parte de las multinacionales. Son el biombo tras el cual la industria mueve los hilos.
Por debajo de los gobiernos, las instituciones se disputan las porciones de poder que les son concedidas.


Políticas Nos comprometen en guerras que nosotros no deseamos. Establecen alianzas o apoyan embargos a otras naciones, sin tenernos en cuenta. 

Legislativas

Nos imponen leyes para controlarnos y pagan a jueces para condenarnos. 


Sanitarias

Nos niegan el poder de decidir los tratamientos que queremos para mantener nuestra salud. Nos intoxican con las vacunaciones a las que nos obligan a someternos; nos mutilan con supuestas cirugías preventivas y nos envenenan y exterminan con pseudo-medicamentos. 


Educacionales

Nos educan para que seamos sumisos, para que tengamos miedo. Nos inculcan la creencia de la desigualdad, que es la base sobre la que han conseguido sus privilegios. Controlan la investigación científica a partir del dinero que aportan en subvenciones, y no tienen empacho en censurar o falsificar los resultados según su conveniencia. 


Policiales

Instalan sistemas electrónicos para vigilarnos (inculcándonos la creencia de que es para nuestra seguridad y protección). Pagan a policías para detenernos.


Mediáticas

Controlan los medios de comunicación más importantes, y a través de los mismos crean una falsa realidad que actúa como cortina de humo para que no podamos ser conscientes de sus manipulaciones.

Para llevar a cabo su agenda de control, la Cima del Poder lleva adelante su Plan Secreto. A eso se le llama CONSPIRACIÓN o COMPLOT. Ya que el plan es secreto, no podemos conocerlo. Pero vemos sus resultados.


Y la mejor manera de desmontar un complot es exponer esos resultados a la luz del día.


A fuerza de repetírnoslo, hemos acabado creyendo que no tenemos ningún poder para cambiar nada. Pero somos nosotros quiénes pagamos el salario de nuestras autoridades. Nosotros, quiénes hemos depositado nuestra autoridad individual en manos ajenas, y hemos permitido el desarrollo y mantenimiento de los gobiernos que tenemos. Tienen la autoridad que nosotros queremos darles.